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sábado, 10 de septiembre de 2011

Los días no son lo mismo sin ti.
Ni siquiera el sol brilla con la misma intensidad, ni los niños corren y gritan tanto como antes. El panadero ya no me desea un buen día, quizás porque sabe que no lo tendré. Apenas salgo más allá del portal, y bajo sólo para recoger las cartas de Daniela. Las lágrimas se me congelan antes de caerse en el vacío tras deslizarse por mis mejillas.
Mi vida es ahora una película en blanco y negro, y el sonido de la lluvia golpeando las lápidas de granito se ha convertido en mi banda sonora. Han pasado ciento ochenta y tres días desde que duermo sola en nuestra cama. La casa carece ahora de aquella luz y aquel calor acogedor que tú aportabas.
Creo que sé lo que haré ahora: rendirme. Me quedaré aquí, tumbada, sobre los azulejos fríos y blancos como la nieve que se amontona a ambos lados de la puerta, y esperaré a que el aire deje de llegar a mis pulmones.




(Este verano he abandonado a mis caramelos azules y me he centrado muchísimo más en la fotografía (podéis comprobarlo en mi Flickr). Pronto veréis novedades y (bastantes) cambios aquí.)

lunes, 4 de abril de 2011

Dicen que siempre se van las mejores personas. Quizás tengan razón, o quizás sólo nos fijamos en las buenas que nos faltan.
De todas formas, nunca está bien que se vayan los genios. Y menos, si son jóvenes.



It's better to be hated for what you are, than to be loved for what you're not...

sábado, 19 de marzo de 2011

Para todos

Hoy, aunque casi sea un día como otro cualquiera, debéis agradecerle a vuestros padres que han estado allí, esperándoos en el hospital, mientras vosotros vivíais las primeras milésimas de segundo en este planeta. Debéis agradecerle todos esos enfados porque, como ya veréis en un futuro no tan lejano, os servirán de algo. Debéis agradecerle esas veces que se han quedado los 90 minutos del partido viéndoos jugar. Debéis agradecerle que os lleven a tantos lugares, que vayan con vosotros de compras (aunque lo detesten), que hayan ido a recogeros al instituto cuando llovía. Ese plato de comida cada día, esa habitación en la que duermes. Esa vida. Tu vida.
No puedo poner más ejemplos de las cosas que han hecho nuestros padres por nosotros porque, desgraciadamente, no conozco a todos.
No sólo os tenéis que acordar de ellos hoy porque “sea un día especial”.
No, todos, todos los días son buenos para agradecerles la existencia.
Y yo, que te conozco bien, lo he hecho de esta forma.



Te agradezco la Luna y más.

domingo, 13 de marzo de 2011

Cada mañana, a las nueve y media, se producía un hecho rutinario: su imaginación echaba a volar, escapándose del frío cielo de León. Pasaba las horas de clase girando su anillo de estaño en el anular derecho. Escuchaba sin demasiada atención a los profesores y nunca, nunca estudiaba. Los viernes por la tarde caminaba hasta su casa, cerca de la plaza de los cerezos. Los fines de semana estaba con su padre, un hombre mayor que trabajaba en la biblioteca municipal.

Vivía de la imaginación, de la fantasía, de los sueños, como todos. Su vida se basaba en leer, escribir y pasear. Odiaba su internado, y siempre decía que era una cárcel de niños. Le gustaban las novelas de misterio, los relatos de amor y la poesía, por este orden.
Era una joven sencilla, humilde y amable con todos, incluso con Clara, la persona más odiable del universo conocido. Adoraba la naturaleza; pasaba tardes de primavera viendo como los petirrojos picoteaban las migas del suelo, o acariciando cada pétalo que el viento arrancaba a los cerezos.
Había leído todos los libros de la biblioteca. Sólo su padre, la anciana Rosilda y ella habían conseguido hacerlo. Tenía alguno favorito, uno de ésos que lo lees hasta que las páginas se convierten en polvo.
Su sueño era vivir en una casita desde donde se oyera el mar, para intentar alcanzar el horizonte al asomarse a la ventana.

jueves, 10 de febrero de 2011

Enero ya se ha ido

Casi no nos ha dado tiempo a darnos cuenta de que enero ya se ha ido. Se nos ha escapado de las manos, volando.
Febrero, el mes del amor y del frío. Y con el frío, el amor. Y con el amor, el desamor. Y con el desamor, las lágrimas. Y con las lágrimas, la lluvia. Y con la lluvia, Febrero.
Enero, no has dado tiempo a que tu frío nos congele. No has dejado que tu lluvia llegue al suelo. No nos has dejado soñar contigo.

lunes, 24 de enero de 2011

miércoles, 5 de enero de 2011



Nubes sacadas de un lienzo de algún pintor famoso...

Lluvia



Tiramos bolsos, chaquetas, paraguas y demás al suelo, en un rincón de la calle, y empezamos a correr. Como dos niñas pequeñas. De la mano. Por las callejuelas más oscuras, con la lluvia cayéndonos por la cara y por el pelo. Y luego metimos los pies en un charco y nos empezamos a reír.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Fui a la habitación de mi hermano y me descalcé. Subí del todo la persiana y me tumbé en la cama. Cogí mi mp4 y busqué la carpeta de mi grupo favorito desde hace casi diez años. Apoyé los pies en la ventana observando cómo árboles, ramas y hojas bailaban con el viento mientras, de fondo, nubes blancas iban y venían.
Desde luego, qué poco cuesta ser feliz.

viernes, 3 de diciembre de 2010


Las luces del día se apagaban lentamente. Un cielo azul intenso cubría la ciudad.
-Es hora de irse -dijo ella tras levantarse de un salto. Él hizo lo mismo y se puso a su lado.
Caminaron de la mano a lo largo del paseo y, al llegar a las escaleras, se cogieron de las manos y se besaron.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Allí donde los coches mueren.


Está lleno de automóviles que cuentan historias.. Es el cementerio de coches, donde huele a inspiración...